El vaso.

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Hoy, las cosas cambiaron. Intrépidamente como un gato que sube a la mesa sin permiso y voltea el vaso de agua, tan rápido como cierto, así suceden de inesperadas las cosas a veces. Las importantes.
Ella no encuentra la forma de escaparse de la cabeza de él, de alguna manera él celebra ese plan defectuoso y se acuesta a pensar en sus gestos, los que recuerda mientras se imagina otros, los que no conoce todavía y recordará después, cuando se acueste otro día.
Resulta que las cosas importantes, las verdaderas, las que le dan un sentido a todo lo que parecía no tenerlo suceden así, intrépidas. Esas que te hacen regresar en el tiempo, detenerlo, jugar con él, abrazarlo fuerte, como el buzo que él le prestó cuando ella tuvo frío y que todavía le regala su perfume, detenido en el tiempo.
Él no sabe bien si es su voz cuando canta, o cuando calla. O los pocitos en sus cachetes cuando se ríe. Sus ojos cerrados, o su mirada cristalina y triste -a veces- o todo eso y los gestos que le falta conocer los que han acelerado su pulso desde el otro día y que a la vez lo incomodan. Porque las cosas importantes incomodan al principio, cuando detienen el tiempo. Porque no estamos acostumbrados a eso, a que el gato voltee el vaso cuando menos lo esperamos, intrépidamente.
                                                                                   Tal vez, su vestido azul.
En fin, cada vez le importa menos que ella quizás no se entere nunca de la intrépida forma en la que entró en la vida de él. No sabe si alguna vez él le hablará de las cosas importantes, de las que suceden así sin más, y que detienen el tiempo a la vez que aceleran el pulso, como quien se aguanta la respiración bajo el agua esperando que el gato voltee el vaso para liberarse.
Abril.
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La espera y la sorpresa

Así como los viajes interminables son los más cortos, los menos planeados, el mejor carnaval no es de febrero, sino el de abril (o de junio, por ejemplo).
Quizás hay que pretender menos, no se puede esperar, sorprenderse y conseguirlo a la vez. Entonces habrá que elegir, si es que podemos, entre la espera y la sorpresa. La espera es fácil, porque es absurda.


Las grandes cosas, pasan así porque sí, de golpe. Lo difícil es conseguirlo y sorprenderse a la vez.

Análisis de la agenda mediática internacional a través de categorías de la Teoría de la Agenda-Setting y de las Estrategias de Manipulación Mediática de Noam Chomsky*

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Aenda-Setting
“Podemos tener la certeza de que en el ámbito de la vida social, lo que se denomina adaptación de los individuos al entorno tiene lugar por medio de ficciones. Cuando decimos ficciones no queremos decir mentiras, sino representaciones del entorno que en mayor o menor grado son obra de los individuos. La ficción cubre toda la gama, desde la alucinación pura al empleo plenamente consciente de modelos esquemáticos por parte de los científicos, e incluso a su decisión de que con respecto a un problema en particular, la exactitud más allá de un número determinado de decimales carece de importancia. Las ficciones pueden tener casi cualquier grado de fidelidad. Lo importante es tenerlo presente, para evitar llamarnos a engaño” (Lippmann 2003: 33).
Como nos tienen acostumbrado los medios nacionales y extranjeros, durante los últimos meses la agenda mediática internacional ha estado dominada por temas tales como el terrorismo, la violencia racial, la campaña presidencial en EEUU y problemáticas de integración como es el caso del Brexit, Mercosur, entre otros.
Desde el enfoque de la teoría de la agenda-setting, está claro que cada uno de estos temas es elegido estratégicamente, día tras día son los mismos temas los que ocupan los espacios de los medios de comunicación masivos aún sabiendo de que la realidad es infinitamente más compleja y dinámica. La pregunta que me surge al respecto es: ¿Por qué se eligen tales temas? Aunque sé que es imposible de responder, intento establecer enfoques críticos a través de la búsqueda de las intenciones, los meta mensajes, los estereotipos, el contenido simbólico, más allá de los hechos per se, que me permitan una forma de construcción de la realidad que sobre todo, me incomode. Por eso, me pregunto más allá de las respuestas.
En mi opinión, en los temas internacionales existe cierta “continuidad” en su tratamiento mediático más allá de la dinámica de cambios de agenda durante el día, siendo éste otro aspecto característico de la teoría de la agenda-setting. Es decir, se pueden observar actualizaciones de cada tema, por ejemplo: un nuevo atentado, nuevo conteo de víctimas, nuevos dichos de algún actor, nuevas repercusiones, etc., aunque las temáticas centrales sigan siendo las mismas, o al menos no cambian con la misma frecuencia que lo hacen los temas domésticos de las agendas locales.
A pesar de la distancia (geográfica) que suele haber entre los sucesos internacionales y nosotros, siempre hay que tener presente la lectura del medio que elegimos para informarnos, teniendo en cuenta la línea editorial, la procedencia y hacia quiénes están dirigidas las agendas. No va a ser el mismo el tratamiento de una agencia internacional o local, especializada o no, la información que se brinde desde sus países de origen o la de las oficinas regionales, medios oficiales, la prensa en cada país, etc.
De todos modos, es innegable en tal sentido la influencia de los medios como generadores de opinión ya que logran transformar estos temas mediante el tratamiento de la correlación en temas cercanos a nosotros y de los cuales podemos tener opiniones formadas a partir de la información que recibimos, claro está que no siempre los receptores poseemos los elementos teóricos o categorías que nos permitan formular síntesis complejas o análisis causales más allá del mero conocimiento de los hechos y opiniones que obtenemos de fuentes secundarias.
Si bien, ello sucede en la dinámica de formación de la opinión pública en general, a menudo nos valemos de la experiencia propia para abordar desde lo empírico ciertos fenómenos políticos, económicos, sociales a través de construcciones inductivas de nuestras realidades, es lógico sentir que nuestras experiencias son locales y no internacionales debido a la interacción (cercana) con nuestro medio cotidiano.
Sin embargo, a veces encontramos mayor empatía con realidades de otros países que con situaciones y escenarios propios. Considero que ello es producto entre otras razones de complejos procesos históricos, de construcciones simbólicas, de penetraciones culturales y de plexos valorativos heredados de tradiciones europeizantes, norteamericanas o extranjeras en general, los medios de comunicación además, cumplen un rol protagónico en tal sentido.
Un ejemplo de ello, es el repudio de muchos sectores de nuestra sociedad a la violencia racial contra sectores afronorteamericanos, tema que ha sido instaurado por las agendas mediáticas en los últimos meses a partir del tratamiento de hechos totalmente repudiables sucedidos en ciertos estados de EEUU. Uno de los pilares del enfoque de Lippmann es la afirmación de que lo que no está en los medios no existe, y ello es cierto, la aparición en los medios de comunicación (y redes sociales) “visibilizan” hechos que de otra forma no se dan a conocer.
Pero hechos de tal magnitud, suceden diariamente en otras partes del mundo, y a la vuelta de nuestras esquinas: represiones policiales, ataques producto del odio racial, xenofobia, actitudes discriminadoras que también nos definen como sociedad y a las que a menudo les damos la espalda. Estos hechos (no sólo) contadas veces forman parte de las agendas de los (grandes) medios locales, sino que tampoco están en la agenda pública, quizás un poco por indiferencia y otro poco por decisión.
Estrategias de manipulación mediática[1]        
Tres razones fueron las que dio George W. Bush para invadir Irak en 2003: Existencia de armas de destrucción masiva, auspicio a los ataques terroristas del 11S y la compra de materiales nucleares a Níger. Hoy, el Informe Chilcot[2] le brinda a la opinión pública las pruebas de que tales acusaciones eran completamente falsas, los responsables políticos de aquellas acciones tienen nombre y apellido, las operaciones mediáticas también. Es imposible “resistirse al archivo”.
La imagen pública también era un problema en aquel entonces, por eso necesitaron conseguir el respaldo de la opinión pública para legitimar ante la sociedad y la comunidad internacional aquella acción beligerante; los medios masivos de comunicación y Hollywood se venían encargando desde mediados de los años cuarenta de construir estereotipos árabe-musulmanes-orientales como si todo fuera lo mismo. Otra vez podemos observar a la desinformación producto del desconocimiento como factor determinante de la formación de opinión pública.
Es de sentido común temerle a lo desconocido, es una forma de preservarnos ante la posibilidad de un medio hostil que ponga en riesgo nuestra seguridad, nuestros valores. Es conocido por todos el “destino manifiesto” de EEUU (y sus aliados occidentales) de preservar y proteger la democracia en cada confín de la tierra, históricamente la expansión del “espacio vital” de la democracia norteamericana ha sido alimentada por ello. Quienes pongan en peligro este orden serán los enemigos de Occidente, donde no hay democracia hay oscuridad, donde hay oscuridad hay miedo.
La estrategia Nº6 descripta por Noam Chomsky es la utilización del aspecto emocional mucho más que la reflexión, por ejemplo: a través del miedo. En 2001, por primera vez después de Pearl Harbor, EEUU había sido atacado dentro de sus fronteras en el centro neurálgico del sistema financiero internacional, basta con ver las miradas de los transeúntes de aquella mañana en Nueva York o recordar las nuestras para notar el temor que daba sentirse dentro de una película ciberpunk donde todo se empezaba a devastar.
Esos ataques no sólo sucedieron en las calles de Manhattan sino dentro de cada una de nuestras casas, en nuestros televisores, los medios esta vez, multiplicando el terror. Entonces, ¿cómo no vamos a invadir Irak si el viejo tirano está detrás de todo esto?, es nuestro deber. Esa era la excusa pero las verdaderas intenciones no fueron noticia en las portadas de la época.
Se conocen ahora Memorandos entre Bush y Blair, que prueban que se había tomado la decisión de invadir Irak después de los “ataques” al World Trade Center, considero que aquí se puede aplicar perfectamente la Estrategia Nº2: Problema-reacción-solución, crea problemas y ofrece soluciones, claro. Existen numerosos ejemplos de la aplicación de esta estrategia, otro de ellos sucedió el 5 de febrero de 2003 cuando el entonces Secretario de estado Collin Powell ante todo el Consejo de Seguridad de la ONU muestra un recipiente que supuestamente contenía Antrax[3], éste fue el inicio de una gran psicosis en la sociedad y en los medios, recuerdo incluso que en nuestro país se temía por el nuevo método terrorista-bacteriológico del sobre bajo la puerta. Otra vez, había que ofrecer soluciones, por el bien de occidente.
Otra de las cosas que comprobó la comisión presidida por Sir Chilcot, fue la estrategia mediática de Tony Blair y José María Aznar para ser mostrados como que estaban tratando de evitar el conflicto y que finalmente no pudieron hacerlo. Ahora sabemos en realidad, que  no se aplicaron las medidas diplomáticas pertinentes y que la decisión de la invasión fue precipitada, a pesar (y a sabiendas de ello), se brindó el apoyo político requerido a EEUU.
Cuando de apoyo político hablamos, en el plano interno el país del norte siempre que se necesita legitimar decisiones impopulares como son los gastos militares (para lo que necesita del apoyo del Congreso), presenta a la opinión pública la opción como “dolorosa y necesaria” para exigir así un sacrificio por ejemplo, a la hora de destinar recursos de los impuestos a tales empresas. En términos chomskianos esta es la Estrategia Nº4: De diferir.
Otro de los temas centrales de las agendas de los últimos días fueron las repercusiones de la cumbre bianual de la OTAN en Varsovia. Paradójicamente, la ciudad polaca donde se firmó el Tratado de Amistad, Colaboración y Asistencia Mutua en 1955 que tenía como principal cometido hacer frente al sistema de asistencia colectiva de los Aliados, fue testigo 61 años después del encuentro entre los 28 países miembros del Tratado del Atlántico Norte de la actualidad, para unir voluntades y líneas de acción que permitan abordar problemáticas del mundo de hoy, pero que encuentran al enemigo de ayer como un gran obstáculo. Según medios rusos: con una retórica profundamente anti-rusa.
Claro está que los tiempos son otros, los contextos y los intereses, pero el Kremlin ha manifestado su rechazo a las medidas de Varsovia desempolvando viejos conflictos, que aunque algunos verán anacrónicos, pero que vuelven a tener vigencia bajo el cielo moscovita. En este sentido me sorprendió el recurso la Federación Rusa de remitirse permanentemente a términos y percepciones propias de las tensiones del mundo bipolar en conflicto. Creo a la luz de la Estrategia Nº6 de Chomsky podríamos analizar esta posición discursiva del Kremlin.
CONCLUSIÓN
Tanto para Walter Lippmann como Noam Chomsky es concreta la manipulación de la Opinión Pública, mientras el primero lo llevó a cabo durante la Primera Guerra Mundial, el segundo intenta hasta hoy desenmascarar tales estrategias propagandísticas.
Según Noam Chomsky, la agenda-setting es una “alianza tácita” que existe entre el gobierno de un país (generalmente Occidental y sobre todo Estados Unidos) y los medios de comunicación para comunicar a los espectadores, oyentes o lectores de un determinado medio sólo lo que interesa, y ocultar al máximo lo que puede resultar peligroso o perjudicial para la estabilidad que ellos creen la correcta para su país.
Ambos coinciden en que las personas más informadas son las más difíciles de manipular. La información que nos brindan los medios es muy importante a la hora de que la agenda pública construya las imágenes de la realidad.
Los medios de comunicación son una herramienta en sí mismos, la relación compleja e interdependiente que existe entre las agendas públicas, mediáticas y políticas nos otorga elementos para analizar la información más allá de los discursos.
Desde mi punto de vista considero interesantes los enfoques y experiencias como los de la contra-información y alternatividad, que partiendo de subjetividades y posicionamientos ideológicos manifiestos se abocan al tratamiento de temas que mayormente quedan fuera de las agendas de los grandes medios.
Saber que el autoproclamado periodismo independiente no existe, que la objetividad de la noticia es una contradicción en sí misma, que los hechos suceden pero que siempre se elige cuáles van a ser convertidos en información, cómo y de qué manera van a ser comunicados, quiénes lo harán, y que siempre se perseguirá un fin con ello, son algunos de los aspectos que deberíamos tener siempre presentes a la hora de transitar nuestras complejas sociedades de la información. A la hora de sentirnos y sabernos “informados”.
*Facundo Aquilini

 

[1] Disponible en español en: http://disenosocial.org/las-10-estrategias-de-manipulacion-mediatica
[2] Disponible en: http://www.iraqinquiry.org.uk/the-report/
[3] “La controvertida y oscura historia de las armas biológicas” (Artículo): http://www.elespanol.com/ciencia/20151228/90241005_0.html
Fuentes:
Chomsky Noam, “Las estrategias de la manipulación mediática”, en artículo de Sylvain Timsit (2002) Disponible aquí: http://www.syti.net/Manipulations.html
Chomsky Noam, “Manufacturing Consent”, -Documental- (1992) Disponible aquí: https://www.youtube.com/watch?v=Mw2_RL-O7Po
“Filtros de la Agenda-Setting”, en blog Baja Cultura (2012) Disponible aquí:   https://bajacultura.wordpress.com/2012/08/11/filtros-de-la-agenda-setting/
Lippmann Walter,  “La opinión pública” (2003) Madrid, Cuadernos de Langre, S.L. Disponible aquí: https://es.scribd.com/doc/235307420/Lippmann-Walter-La-Opinion-Publica-pdf
Ventura Borja, “Lo que cuentan los medios no es real”, publicado en Revista Yorokobu (2012) Disponible aquí: http://www.yorokobu.es/lo-que-cuentan-los-medios-no-es-real/
Vineli Natalia, Rodríguez Esperón Carlos, “Contrainformación. Medios alternativos para la acción política” (2004) Buenos Aires, Ediciones Continente.
Fuentes periodísticas:
“EE.UU. La foto de las protestas en Estados Unidos de la que todo el mundo habla” Por Joshua Berlinger / Medio: CNN en Español, lunes 11/07/2016 (Consultado: 11/07/2016) Disponible aquí: http://cnnespanol.cnn.com/2016/07/11/la-foto-de-las-protestas-en-estados-unidos-de-la-que-todo-el-mundo-habla/
‘El informe Chilcot’ sobre Irak: “La acción militar no era la última opción”  / Medio: Russia Today (RT), domingo 10/07/2016 (Consultado: 10/07/2016) Disponible aquí: https://actualidad.rt.com/video/212740-informe-chilcot-irak
“Rusia, terrorismo y ciberataques, en la nueva agenda de la OTAN”, Luisa Corradini, La Nación, sábado 09/07/2016 (Consultado: 09/07/2016) Disponible aquí:  http://www.lanacion.com.ar/1916798-rusia-terrorismo-y-ciberataques-en-la-nueva-agenda-de-la-otan
“¿Qué ha acordado la OTAN en la cumbre de Varsovia?”, RT, sábado 09/07/2016 (Consultado: 09/07/2016) Disponible aquí: https://actualidad.rt.com/actualidad/212689-resultados-cumbre-otan-varsovia

La odisea del espacio

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Como en una novela de Arthur C. Clarke resulta que hemos vivido no sé muy bien desde cuando en una realidad paralela, quizá en una cuarta dimensión, quizá fuera del tiempo. No sé si tenemos que recurrir a la teoría holográfica ó a la cartografía para explicar porqué estábamos fuera del mapa, fuera del mundo.
Puede que el problema sea filosófico, y mediante el principio de no-contradicción podamos explicar una realidad ontológico-geográfica de una (no) Argentina inserta un (no) mundo. Ser o estar, esa es la cuestión. Estamos en el mundo ó fuera de él, y puede que ello finalmente sea posible en algún plano metafísico con un alto nivel de abstracción y que no podamos comprobar empíricamente.
En fin, por alguna razón los argentinos tenemos que estar felices de volver al mundo, se acabó el largo paseo cósmico que nos llevó quién sabe hasta qué rincón del vasto universo, y con la nostalgia del que ha viajado, volvimos a casa. Ahora bien, si volvimos, ¿A dónde volvimos? ¿Quiénes éramos? ¿Cuál es entonces nuestro lugar en el mundo? Para intentar averiguarlo podemos mirar a nuestro alrededor y así saber donde estamos parados para reconocernos en las diferencias con los demás, mientras intentamos recordar lo que éramos y donde estábamos. Podemos utilizar la lógica de primer orden y reconocer que el otro “es otro”, identificarlo como diferente a nosotros, y así definirnos en consecuencia.
Aunque también reconocerse en las similitudes a menudo es un buen ejercicio para recordar quiénes somos. A veces, cuando estamos algo perdidos y atravesando un presente complicado y sin mayores esclarecimientos, verse reflejado en el otro nos ayuda a enfrentar nuestras dudas existenciales, nos hace sentir menos solos y nos motiva a seguir con nuestra búsqueda. Por ejemplo, si el otro está peor que nosotros, podemos renovar nuestra confianza, si está igual, al menos sabemos que somos dos en una misma situación, y si está mejor, nos esperanzamos y entendemos que es posible la mejor y el progreso.
En todo caso, estos análisis comparativos nos pueden ayudar a recordar quiénes somos (ó quiénes éramos) y cómo estamos, pero en sí mismo no nos dan definiciones acerca del lugar que ocupamos en el mundo, ¿O sí? La forma de relacionarnos también nos define, nos enseña donde estamos y a veces, hasta lo determina. En estos tiempos, incluso en el plano internacional, la otredad en su aspecto relacional importa, porque es a partir del reconocimiento del otro, sus límites, espacio de poder y el tipo de vínculo que tenemos con él, que podemos inferir en ciertos aspectos lo que somos y donde estamos parados.
Es innegable que los Estados, las Organizaciones Internacionales y las Empresas son actores de gran peso específico en el escenario internacional, sin embargo estas relaciones también están atravesadas por nuestros pueblos, costumbres, historias y tradiciones, es por eso que los procesos sociales también nos ayudan a definirnos y a ubicarnos. Es parte de una estrategia hacernos creer que determinados vínculos económicos, políticos y culturales son los que nos “insertan” en el mundo, los que nos devuelven al lugar de donde nunca debimos haber salido cuando en realidad, ello sólo es posible en los pupitres de los niños de escuela primaria cuando recortan los planisferios que les enseñan los límites políticos que han puesto los hombres en su afán de definirse y auto preservarse.
Los argentinos hemos construido nuestro (deber) ser nacional, paradójicamente, siempre mirando hacia afuera, ocultando aspectos íntimos, primigenios, nativos, genuinos, propios, sojuzgando lo que fuera necesario para definirnos en relación a lo que debíamos ser según las necesidades coyunturales, signadas en gran medida por las relaciones que debíamos tener, determinando a lo largo de la historia “nuestro lugar” en ella. En cada instante de este proceso está presente una determinada forma de relacionarnos con el mundo, algunas pretendidas, otras vencedoras, pero siempre han estado presentes.
Nuestros pueblos se enfrentaron en algunas instancias y en otras se hermanaron a pesar de las diferencias, se atravesaron con fronteras, y se separaron sin separarse del todo. En las diferencias se asemejan y se relacionan asimétricamente hasta hoy y así seguirá siendo. Cada uno de los vínculos tiene una dinámica propia y según las circunstancias serán de una manera, de otra, ó no serán, pero siempre habrá relaciones entre los países y sus pueblos, y éstas en gran medida directa ó indirectamente dependen de ellos. Los países pueden cambiar un límite, una frontera, dejar de pagar la deuda externa ó iniciar una guerra, pero nunca se saldrán del mundo, porque no se puede.
Actualmente, y siempre dentro de los parámetros de la racionalidad, ni el más duro e intransigente bloqueo económico, ni el altísimo riesgo país de un país, ni los muros interminables, ni la indiferencia, pueden “sacar” un Estado del mundo cual pieza de rompecabezas. Lo que sí es posible hacer es ubicarse en casilleros y espacios determinados en base a una mirada estratégica del tablero aunque no siempre la autonomía, autodeterminación y voluntad política son suficientes para elegir racionalmente la opción más conveniente. Y esto está en la naturaleza del sistema, porque no todos los actores juegan en un plano de igualdad, no todos ocupan el mismo lugar ni tienen el mismo peso específico en la balanza de poder.

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¿Entonces dónde estuvimos los argentinos todo este tiempo? Me atrevo a decir que siempre estuvimos aquí, algunos mejor, otros peor, más contentos, menos cómodos, más a gusto, transcurriendo cada día lo mejor que pudimos. Redoblando esfuerzos, a veces bajando los brazos, enfrentados, creyendo. Ésta es una realidad compartida por los pueblos que no se abrazan a partir de los objetivos de la alta política, ni de las decisiones de tribunales internacionales, ó a partir de inversiones millonarias, sino que se vinculan a través aquellos elementos que encuentran necesarios para alcanzar y fortalecer lazos genuinos, que sirvan para verse reflejados los unos en los otros, para identificar las diferencias específicas que los definen, para encontrarse y conocerse. Sólo cuando nos conocemos esencialmente, de dónde venimos y cómo nos relacionamos, sabemos exactamente quiénes somos y donde estamos parados.
“…Pero hay una enorme debilidad, estas cuestiones de la integración no la sienten los pueblos, esto es de la gente que lee tres diarios por día, que tiene cierta formación intelectual, que tiene apego a la política, y hasta que esto no baje al llano de las masas, de los que tienen dificultad para comprarse un par de zapatos, de los que tienen dificultad de llegar a fin de mes, la gente no entiende que el destino de nuestros hijos se juega en estas cosas, para que nuestros descendientes no estén subordinados en un mundo de súper potencias…” (Fragmento del discurso de José Mujica en la 47ª Cumbre de Jefes y Jefas de Estado del Mercosur, Paraná, Entre Ríos, diciembre de 2014).
*Facundo Aquilini

Valparaíso.

Cerquita del mar, arriba.

Hay muchas casas,

subiendo la cuesta

que a veces nos cansa.

Cerquita del mar,

hay cerros de colores.

De muros pintados,

de hartas canciones.

Cerquita del mar,

cerquita del mar.

El pescador con su historia.

Una ciudad, puerto y derrota.

Gente que sube y que baja

Cerquita del mar.